Bibliotecas de Sevilla

Biblioteca Felipe Gonzalez Sevilla

Biblioteca Felipe González en Sevilla

¿Sabes dónde sentarte a leer un buen libro en Sevilla? Como esta es una ciudad que se vive en la calle, la respuesta podría ser un banco en el Parque de María Luisa o en la Plaza Nueva, bajo el magnolio de la Catedral o en los escalones de la Plaza de España. Pero no, estamos hablando de las bibliotecas, las casas de los libros en Sevilla.

De entrada, la Red Municipal de Bibliotecas del Ayuntamiento de Sevilla ofrece catorce centros en los diferentes distritos de Sevilla, más el bibliobús, la biblioteca itinerante que sale al encuentro de los lectores. Entre todos estos centros, el más emblemático es la Biblioteca Felipe González, donde se alojan los servicios centrales de la red. Se trata de un edificio de casi dos mil metros cuadrados situado en la dársena del río Guadalquivir, asomándose al antiguo recinto de la Expo’92.

Otra biblioteca que destaca por sus dimensiones es la Biblioteca Infanta Elena, de titularidad estatal y gestionada por la Junta de Andalucía. En su origen, en 1959, abrió sus puertas en la calle Rioja con unos 15.000 volúmenes de los siglos XVIII y XIX donados por la Real Sociedad Económica de Amigos del País. Después de dos décadas se trasladó a la calle Alfonso XII y en 1999 se ubicó en el actual edificio, obra de los arquitectos Antonio Cruz y Antonio Ortiz (los de la estación de Santa Justa), en el antiguo recinto de la Exposición Iberoamericana de 1929.

Entre los edificios más insignes de la ciudad destinados a la documentación y depósito de fondos bibliográficos hay que detenerse en el Archivo Municipal de Sevilla, Hemeroteca y Fototeca, en la calle Almirante Apodaca. La institución proviene del siglo XIII, desde cuando empiezan a conservarse los documentos producidos y recibidos por las instituciones municipales, entonces el Reino de Sevilla y, por tanto, incluyendo a las actuales provincias de Huelva y Cádiz. Desde su emplazamiento original en la Plaza de San Francisco al edificio neoclásico actual, rehabilitado asimismo por Cruz y Ortiz, se acumulan más de 28.000 volúmenes con piezas tan valiosas como un incunable de Elio Antonio de Nebrija de 1481.

En el Barrio de Santa Cruz, la Real Academia Sevillana de las Buenas Letras ocupa una casa palacio medieval, enriquecida con aportaciones renacentistas, que comparte con la Real Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría. En tan privilegiado lugar conserva una biblioteca de cerca de 20.000 volúmenes que han ido donando los propios académicos y otras personalidades de la ciudad, incluyendo piezas del siglo XVI, notables obras francesas de los siglos XVIII y XIX, o las obras de la Generación del 27.

Y precisamente el 27 nos conduce al Ateneo de Sevilla y sus lazos históricos con aquella magnífica generación literaria. La biblioteca es tan antigua como la propia institución, fundada en 1887, y cuenta con un patrimonio bibliográfico de casi 30.000 volúmenes, desde obras modernas hasta piezas antiguas, como una edición de 1567 de las obras completas de Platón, interpretadas por Marsilio Ficino; una edición de El Quijote, de Miguel de Cervantes, de 1832 en cuatro tomos; o una edición de la Historia de Europa de 1896; así como obras más recientes de Bécquer, Pío Baroja y José María Izquierdo.

Además están las bibliotecas de la Universidad de Sevilla en las diferentes facultades, o el Archivo de Indias ¿no es en sí mismo una gran biblioteca de documentos que reúnen toda la actividad comercial de siglos entre España y sus antiguas colonias en América? Así que si buscas un lugar donde encontrarte con los libros, en Sevilla vas a encontrarlo.

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