Francisco de Bruna

francisco bruna ahumada sevilla

Francisco de Bruna.

A Francisco de Bruna y Ahumada (1719-1807) le debemos la primera colección que motivó la creación del Museo Arqueológico. La reunió en el Real Alcázar a partir de 1765, cuando se convirtió en Teniente de Alcaide del palacio, a partir de los hallazgos obtenidos en las excavaciones que impulsó en el yacimiento de Itálica. Con piezas tan famosas como la estatua del ‘Trajano heroizado’, instaló lo que llamó «La colección de Estatuas, Inscripciones y Antigüedades de la Bética».

Coleccionista, bibliófilo, eminencia en la Sevilla ilustrada, miembro de la Academia Sevillana de Buenas Letras, Bruna fue también una figura influyente en los círculos políticos españoles y su huella en la ciudad fue honda. Aquí se había doctorado y desempeñado su fructífera actividad. Nacido en Granada, murió en los aposentos del Patio de Banderas.