El destierro de Al Mutamid

Muhammad ibn Abbad al Mutamid fue rey taifa de Sevilla entre 1069 y 1091. Se le atribuyen grandes éxitos militares y diplomáticos que le permitieron ampliar su territorio desde el Algarve a Murcia, aunque se le conoce más por su poesía y fue precisamente el juego de alianzas políticas el que terminó condenándole. Acosado por las tropas de Alfonso VI, Al Mutamid acudió al emir almorávide Yusuf ibn Tasufin para combatirlas, y tan bien lo hicieron que de paso conquistaron la taifa sevillana.

Cuando el ejército almorávide entró en Sevilla el 7 de septiembre de 1091, el rey de Sevilla fue condenado al exilio en Agmat, a las afueras de Marrakech, privado de sus comodidades en el Real Alcázar y el Palacio de la Buhaira, y de la excitante vida cultural que había sembrado en la ciudad. En prisión pasó los últimos años de su vida, escribiendo sus versos más bellos y desgarrados, nostalgia de su vida anterior. No pudo cumplir su voluntad de morir en Sevilla, como recogimos en las frases célebres sobre Sevilla.