Torre del Oro

Torre del Oro de Sevilla

Una de las últimas aportaciones del arte almohade en Sevilla, la Torre del Oro constituía el último baluarte del lienzo de muralla que arrancaba desde el Alcázar. Muchas leyendas intentan explicar el nombre de la torre, como la de los reflejos del sol en los azulejos que presuntamente la recubrían o la que alude a los cabellos de una dama que el rey don Pedro hubiera encerrado en el edificio. Sin embargo, se la llamaba del Oro por su importancia, igual que existía otra de la Plata.

Construida en el primer tercio del siglo XIII, tiene una docena de lados y, desde su basamento de sillería, se echaba una fuerte cadena que cruzaba hasta la otra orilla del río, protegiendo la entrada del puerto. El último cuerpo circular de la torre fue añadido por Sebastián Vander Borcht en 1760.

En la actualidad se encuentra en su interior un museo naval con grabados, cartas marinas, maquetas, instrumentos antiguos de marear y documentos históricos. En la torre se traza una imagen de la historia naval de Sevilla, de la importancia del río Guadalquivir y de la huella de numerosos marines ilustres.

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